1.24.2009

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Las palabras pueden ser leídas por todos, así es el conocimiento. Todos pueden adquirirlo.

La intuición, en cambio, es innata e intransferible.
Si los ojos ven a través de los ojos, no habrá engaño posible y la maldad será demasiado evidente.
El ciego no verá el engaño, lo negará y será engañado una y otra vez. Lo negará. El ciego sólo ve una serie de sucesos inconexos que repercuten en su vida de forma inconveniente, y no disponiendo de las herramientas necesarias para comprenderlo, será víctima de forma crónica. Su propio verdugo.

Ciegos y mentirosos serán arrojados al fuego para alimentar a los que, sabios, permanecen intactos, siendo la intuición su mayor virtud.

La cuarta de las noches. Reflexión del Hermano Menor.


¿Cómo puede el músico tocar en público?
¿Acaso no le da vergüenza exponer su intimidad ante tanto inepto, patán e ignorante?

El Hermano Mayor exige Pureza.
El Hermano Mayor exige Sacrificio.
El Hermano Mayor exige Coherencia.

Con los suyos, de los suyos y para los suyos.

El Hermano Menor pide Fuerza.
El Hermano Menor pide Valentía.
El Hermano Menor pide Integridad.

Con los suyos, de los suyos y para los suyos.

Juntos, los Hermanos son impenetrables.
Juntos, los Hermanos son invulnerables.
Juntos, los Hermanos son terribles.

El Hermano Mayor gruñe.
Es la forma de llorar del Hermano Mayor.
El Hermano Menor mira al horizonte.
Es la forma de no llorar del Hermano Menor.

El Hermano Mayor y el Hermano Menor ya no llevan ventaja sobre los acontecimientos.
El Hermano Mayor y el Hermano Menor seguirán solos por más tiempo.
El Hermano Mayor ha perdido a su referente.
El Hermano Menor ha perdido a su referente.
El Hermano Mayor y el Hermano Mayor ya no tienen más hermanos.
El Hermano Mayor y el Hermano Menor sustituirán la pérdida.
El Buque de los Necios