Vivimos y morimos
entre pólvora y tambores,
sin olvidar
que no seremos recordados
por quienes fuimos
sino por lo que hicimos.
El Hermano Mayor quiere hablar para que lo escuchen.
El Hermano Menor quiere jugar para no estar al margen.
El Árbol de las Tres cabezas siempre ha estado ahí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario